En el mundo de la pizza hay dos formas de hacer las cosas: rápido o bien. En Pizzería Krunchy tenemos claro que la prisa es el peor ingrediente posible. Por eso, nuestra masa de pizza de larga fermentación pasa entre 48 y 72 horas madurando antes de entrar al horno.
Seguramente hayas oído hablar de esto, pero ¿qué significa realmente para ti cuando le pegas un bocado a tu porción de pizza al taglio? No es solo «marketing»; es química, es paciencia y es la diferencia entre una pizza que te deja K.O. y una que te deja con ganas de otra porción más.
¿Qué es la masa de pizza de larga fermentación?
Normalmente, muchas pizzerías comerciales usan mucha levadura para que la masa suba en un par de horas. El resultado es una masa que «parece» lista, pero que en realidad no ha terminado su proceso.
Una masa de pizza de larga fermentación como la nuestra utiliza una cantidad mínima de levadura y mucho tiempo a temperatura controlada (frío). Durante esas 48 o 72 horas, ocurren dos cosas mágicas:
- Fermentación: La levadura hace su trabajo de forma pausada, creando esos alveolos (burbujas de aire) que hacen que la pizza sea ligera.
- Maduración: Las enzimas descomponen los azúcares complejos y las proteínas de la harina (el gluten). Básicamente, la masa hace parte del trabajo «pesado» antes de que tú te la comas.
Los 3 beneficios reales del proceso de 48/72 horas
Si nos tomamos tantas molestias en Pizzería Krunchy, es porque el resultado final cambia radicalmente. Aquí tienes los tres motivos por los que la espera merece la pena:
1. Una digestión mucho más ligera
Este es el beneficio estrella. Cuando comes una pizza con masa de pizza de larga fermentación, te sientes menos hinchado. ¿Por qué? Porque gran parte de la descomposición del almidón y el gluten ya ha sucedido en la nevera durante esos tres días de maduración. Tu estómago tiene mucho menos trabajo que hacer, y eso se nota al acabar de comer.
2. El sabor «de verdad»
La fermentación lenta desarrolla matices que una masa rápida nunca tendrá. El trigo tiene tiempo de soltar sus aromas, creando un sabor ligeramente complejo, con personalidad propia. No es solo un soporte para el queso; la masa en Krunchy sabe a buena masa.
3. El «Krunch» perfecto
Para conseguir una pizza romana al taglio que sea crujiente por fuera y una nube por dentro, la estructura de la masa tiene que estar perfecta. Esas 72 horas permiten que la red de gluten se relaje y que el aire se distribuya mejor. Cuando esa masa pasa por nuestro horno ITALFORNI, el calor la transforma en esa textura aireada y firme que buscamos.
¿Cómo influye el horneado en esta masa?
Tener una masa de pizza de larga fermentación increíble no sirve de nada si no la horneas bien. En Krunchy usamos el ITALFORNI porque nos permite aplicar un calor seco y preciso.
Este horno es clave para «sellar» la hidratación de la masa: evapora el agua exterior para crear la costra crujiente mientras mantiene el interior tierno. Sin un control de temperatura exacto, una masa de 72 horas podría resecarse o quedar cruda. La precisión aquí es obligatoria.
Ingredientes italianos para una masa premium
No todo es tiempo; la materia prima también cuenta. Si queremos una masa de pizza de larga fermentación de calidad, necesitamos harinas que aguanten esos procesos largos. Por eso usamos harinas e ingredientes 100% italianos, diseñados específicamente para aguantar maduraciones en frío sin perder sus propiedades.
Es la combinación de esos ingredientes con nuestra receta secreta y el respeto al calendario lo que hace que nuestras porciones de 20×20 y 20×10 sean tan adictivas.
Prueba la diferencia en Krunchy Granada
Puedes leer mil artículos sobre fermentaciones, pero la mejor forma de entenderlo es probándolo. Cuando pides una porción en Pizzería Krunchy, estás comiéndote tres días de trabajo silencioso en nuestra cocina.
Si buscas una pizza que no solo esté rica, sino que esté bien hecha y te siente bien, nuestra propuesta es clara. Puedes echar un ojo a nuestras especialidades en la Carta o lanzarte directamente a hacer tu pedido aquí: Pedir online.
Hacemos delivery a toda Granada, así que la excusa de no moverte del sofá nos sirve perfectamente. Queremos que el «krunch» llegue a cada rincón de la ciudad.
Resumen: ¿Por qué elegir larga fermentación?
- Porque es más digestiva.
- Porque el sabor es superior.
- Porque la textura crujiente es inalcanzable con procesos rápidos.
Al final, en Krunchy preferimos que la masa espere por ti, y no que tú tengas que «sufrir» la pizza después de comerla. La calidad lleva tiempo, exactamente entre 48 y 72 horas.











